Dejando a un lado la edición, siendo conscientes de que necesitará una revisión posterior,¿serías capaz de empezar y terminar el borrador de una historia en treinta días? Ese es justo el objetivo del NaNoWriMo poder escribir un primer borrador en un mes. Pero no un mes cualquiera, sino durante el mes de noviembre.

Yo cada año me lanzo de cabeza. Aunque aún no he logrado conseguir el objetivo principal, reunir esas 50.000 palabras, siempre termino el mes habiendo ganado el NaNoWriMo. Porque esto no solo va de contar palabras escritas, sino que también ayuda a perder del miedo a la hoja en blanco y a recuperar la confianza en una misma.

Por todo esto, te animo a apuntarte ese año al NaNoWriMo. Aunque empieces tarde, aunque tengas miedo de no hacerlo bien. No te preocupes, lo que salga de este mes estará mal y necesitará una corrección. Porque ningún primer borrador sale perfecto. ¿Te apuntas?

1. Primer paso: organizarse

Si eres brújula tal vez te da un poco de urticaria este paso, pero debes organizarte. Recuerda que tanto brújulas como mapas necesitan organizarse, solo que de forma diferente. Vas a pasarte 30 días seguidos escribiendo una misma historia. Necesitas planteártela bien para no quedarte en blanco en ningún momento y poder avanzar a buen ritmo.

La propia página del NaNoWriMo te ofrece los NaNoPrep, unos ejercicios a realizar durante los meses de septiembre y octubre para poder trazar la trama, los personajes y el mundo sobre el que trabajarás. La verdad es que tiene ejercicios muy interesantes para trabajar personajes y antagonistas. De no gustarte este formato, siempre puedes recurrir a la clásica escaleta para trabajar la trama y la ficha de personajes para controlar todos los actores de tu historia.

Es importante que puedas tener una base sobre la que poder escribir sin bloquearte. Pero recuerda que estos consejos están pensados para superar el reto y trabajar de forma diaria bajo mucha presión. Si quieres marcarte un NaNoRebel, puedes reducir tus palabras, mezclar proyectos o escribir de forma más libre. Recuerda que tú eres tú y debes jugar al NaNoWriMo de la forma en al que te sientas en mayor comodidad.

2. Segundo paso: escribir (y repetir hasta la saciedad)

Y una vez que lo tienes todos más o menos organizado, debes sentarte en tu escritorio y escribir. Escribir todos los días y durante el tiempo en el que tardes en alcanzar tu meta diaria. Puede parecer sencillo pero, por supuesto, no lo es. Hablemos sobre algunos aspectos a tener en cuenta:

2.1. Rutina de escritura

¿Soy una pesada con insistirte en que establezcas una rutina de escritura? ¡Y tanto! Porque es uno de los mejores consejos que he recibido y, como tal, lo comparto. El NaNoWriMo es un momento ideal para establecer una rutina de escritura, piensa que si tu cuerpo se acostumbra a escribir siempre en una hora determinada, te será mucho más fácil ponerte a ello y vencer a la pereza.

¿Qué debes tener en cuenta a la hora de establecerla? Fijarte en tus horarios de trabajo o estudios y encontrar un hueco en el que poder dedicarte todos los días, fines de semana incluidos, a la escritura. ¿Qué hago yo? Me levanto una hora antes todas las mañanas para escribir. Es un pequeño sacrificio que, con el tiempo, he visto recompensando con varios borradores acabados. Sin duda, ¡vale mucho la pena!

2.2. Distintos turnos de escritura

Si tienes la suerte de poder disponer de mucho tiempo para la escritura, no siempre es buena idea dedicar más de 2 a escribir sin ningún descanso. Tu cabeza se cansa y te será muy difícil aguantar semejante ritmo si no forma parte de tu rutina habitual.

Un truco fácil es dividir tu proceso de escritura en varias sesiones entre las cuales debe existir un descanso. Muchos usan la técnica Pomodoro, escribir 25 minutos y descansar 5. A mí, personalmente, no me funciona, porque no le hago ni caso a las alarmas y sigo escribiendo sin más. Lo que sí hago es dedicar unos minutos a levantarme, dar una vuelta por la casa para estirar las piernas e ir a por algo de azúcar.

Lo importante es que puedas cuidar de tu salud mental, separarte de la pantalla y despejar tu cabeza durante unos minutos antes de volver a escribir de nuevo. Créeme, he acabado muy quemada porque no he sabido darme los descansos que necesitaba.

2.3. Ritmo de escritura

Se trata de un concepto que nos obsesiona mucho (¿o soy la única?). Tiendo a marcarme metas de ritmo para acelerarlo y poder cumplir con las palabras objetivo del día. Es decir, me planto y me propongo escribir en una hora 1.500 palabras. Pero está claro que no siempre llegaré, que hay escenas que me costarán más y día en los que me costará mucho escoger las palabras adecuadas.

Esto, no te voy a mentir, es uno de mis grandes fallos y algo en lo que estoy intentando mejorar. Creo que la clave no es tanto aprender a aumentar tu ritmo de escritura, sino conocer tu propio ritmo y adaptarte a él. De esta forma, podrás ser consciente de qué te cuesta más y cómo poder solucionarlo. Muchas veces, este ritmo se ralentiza por nuestra propia autoexigencia.

Escúchate y valora qué puedes cambiar de tu rutina para poder escribir mejor. A veces, se trata de algo tan tanto simple como dormir más o conseguir una silla más cómoda.

2.4. Sprints y maratones

Un par de herramientas muy interesantes que puedes emplear durante este NaNoWriMo son los sprints y las maratones de escritura. Realmente, es algo que se puede realizar durante todo el año, pero en noviembre nos viene especialmente bien para llegar a ese objetivo cuando hemos bajado el ritmo durante algunos días.

En la comunidad, dentro y fuera de la página del NaNoWriMo, puedes encontrar muchas personas que organizan quedadas virtuales para hacer sprints, escribir el máximo de palabras en un poco tiempo; o maratones, dedicar un largo período de tiempo solo a escribir. A mi me funcionaban muy bien los #DMaratones de Laura Tárraga (@LauraTarraga4), porque podía aprovechar el domingo entero a la escritura. Es una pena que ya nadie organice algo similar.

El narrador de golpe te guiña el ojo y te invita a ir a ver su perfil de Twitter.

2.5. Comunidad en redes

Por último, y muy relacionado con lo comentado en el punto anterior, es muy importante relacionarse con la comunidad de escritores en las distintas redes sociales. Es importante porque no se trata de una actividad en solitario, sino que puedes compartir tus logros, tus alegrías y tus inseguridades. Y, en un mes tan estresante como es el NaNoWriMo, es algo que te ayudará a seguir adelante.

Te animo a encontrar tu propio grupo con el que poder sentirte a gusto compartiendo tus ideas. A mi me puedes encontrar en Twitter, mi principal red social, o en Instagram. Te dejo también por aquí mi perfil de la página oficial de NaNoWriMo, por si quieres curiosear lo que tengo entre manos. ¡No tengas vergüenza en seguirme y comentarme por ahí qué andas escribiendo ahora!

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Y eso es todo por hoy. Recuerda que la escritura debe disfrutarse y, aunque el NaNoWriMo tiene un objetivo muy claro, debes tener muy en cuenta que estás ganando solo con participar en él. Saca toda tu imaginación y disfruta de este mes mágico.

Cuéntame, ¿este año vas a participar?

 

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