Ya era hora de traerte otra entrada de la sección de Armando guerra. Pues bien, hemos hablado de espadas y sables, también de dagas y cuchillos, incluso tuvimos aquí a Maka en una ocasión explicándonos su experiencia como esgrimista y los errores más típicos que se cometían a la hora de describir enfrentamientos. Hoy, hablaremos de las armas a distancia más típicas: los arcos y las ballestas. Primero estudiaremos en detalle sus características físicas y, después, hablaremos de lo que se debe destacar de un luchador con una de estas armas.

1. ¿Qué es un arco?

El arco lleva existiendo desde la prehistoria. Como todo, ha ido evolucionando a lo largo de los siglos pero todos los arcos tienen características comunes. Tal y como indica su nombre, se trata de un arma formada por una pieza –prototípicamente de madera– arqueada con una cuerda o lazo que une ambos extremos. Sirve para disparar proyectiles aerodinámicos que reciben el nombre de flechas. Al estirar la cuerda, los extremos del arco de flexionan. Cuando esta se libera, la energía potencial generada por la flexión del arco impulsa a la flecha.

Partes de un arco

Si vas a crear a un arquero necesitas que tu personaje conozca bien el arma que lleva en las manos. Y, para eso, tendrás que informarte un poco. Aunque depende mucho de la época en la que centres tu npartes de arco como escribir una novela de fantasiaovela de fantasía –recuerda que no todo es la época medieval–, te traigo las partes que todos los arcos comparten. Dependiendo del grado de tecnología o evolución, tendrás más partes o más detalles.

En primer lugar, el arco está formado por dos miembros elásticos curvos, que serán los que se flexionaran otorgando la potencia al proyectil al soltar la cuerda. Estos estarán unidos por una mazarota, lo que en la imagen puedes ver con el nombre de cuerpo. Ambos extremos estarán unidos por una cuerda. Al estirarla, los extremos se flexionarán y empezará a almacenar la energía que posteriormente se empleará para lanzar el proyectil. Aunque pueda parecer obvio, te recuerdo que cuanto más se estire la cuerda, más lejos se proyectará la flecha.

Para medir la potencia del arco, se emplea lo conocido como el sorteo de peso. Consiste en medir la fuerza almacenada en la tensión de la cuerda del arco. Cuánta mayor fuerza es necesaria para mantener inmóvil la cuerda en una apertura total, mayor potencia tendrá el arco y más lejos podrá lanzar sus proyectiles.

Flecha

Una flecha se compone de tres partes: punta, astil y emplumado. Dependiendo de la tecnología de tu mundo, el material de la punta puede ser más o menos sofisticado: desde el pedernal de la prehistoria hasta el hierro que empleamos actualmente. El astil ha sido prototípicamente de madera, aunque actualmente empleamos materiales como el aluminio, para hacerlos más ligeros. Y el emplumado servía para darle aerodinamismo a la flecha. Es prototípico que las plumas empleadas en un flecha tengan una carga simbólica, pues podían representar a una casa o, incluso, a un arquero famoso.

Un dato interesante a tener en cuenta es que no todas las flechas podían lanzarse desde cualquier arco. La longitud del astil dependía, en gran medida, de la potencia del arco y, además, de la altura del arquero. No se podía disparar una flecha demasiado larga en un arco pequeño ni un arquero bajito podía tener la fuerza necesaria para hacer funcionar correctamente un arco largo.

2. ¿Qué es una ballesta?

La ballesta fue la evolución lógica del arco. Si te fijas en la imagen, en realidad, se trata de un arco montado sobre una base recta. Esta base permite tensar el arco con mayor facilidad y con menor esfuerzo. Tiene un tope, donde se fija la cuerda del arco, y una palanca para soltarlo.

Sin embargo, no te creas que todo era coser y cantar. Tensar una ballesta es difícil y tu ballestero necesitará tener mucha fuerza en los brazos. Lo que sí es cierto es que esta arma dotaba de la posibilidad de disparar con facilidad a caballo o, incluso,ballestero como escriir una novela de fantasia armando guerra tirando en el suelo.

¿Cómo tensar una ballesta?

Lo habrás visto, seguro, en alguna que otra película. La forma más típica es poniendo la ballesta en el suelo y sostenerla con el pie mientras, con ambas manos, se estira la cuerda del arco. Es la forma más prototípica.

Sin embargo, pronto esta arma fue evolucionando y se le fue dotando de mecanismo para que se tensara con mayor facilidad y menor esfuerzo. Así, puedes incluir perfectamente en tu novela de fantasía –aunque eso sí, siempre siendo coherente con el nivel tecnológico de tu mundo– una ballesta con una manivela que sirva para tensar el arco.

Esta evolución de la ballesta derivó a crear lo que en muchos países se conoció como arbalesta: una ballesta con mayor potencia y, por lo tanto, con la capacidad de hacer más daño, que poseía una manivela para tensarla.

Saetas y virotes

Por último, destacar que los proyectiles lanzados por una ballesta no son flechas. Fíjate en la imagen. Un virote es un proyectil mucho más pequeño que una flecha. Además, su principal diferencia es que tiene una base circular de hierro que le permite girar. Este movimiento giratorio provocaba que fuera más veloz y, más importante, el daño infligido fuera mayor. Podían llegar incluso a atravesar armaduras, lo que resultó esencial con la aparición de las armaduras pesadas.

3. ¿Cómo debe ser tu arquero o ballestero?

Su lugar en una batalla

Lo primero que tienes que tener en mente es que un luchador a distancia siempre va a convertirse en un punto vulnerable. Un arquero o un ballestero no podrá defenderse cuerpo a cuerpo, pues su arma queda totalmente inutilizada en ese contexto. Lo que tardaría tu personaje en tensar un arcoarquero como colocarse en una batalla posicionamiento retaguardia como escribir una novela de fantasia armando guerra o una ballesta es más que suficiente para que le corten la garganta. Así, este tipo de personajes siempre permanecerán en la retaguardia cubriendo y ayudando a los luchadores de cuerpo a cuerpo. Es inverosímil hacer que tu arquero se meta de lleno en la batalla y que salga vivo de allí. Seamos francos: Si soy un guerrera enemiga y veo a un arquero en mitad de la refriego, voy directa a él, porque sé que lo voy a matar.

Si lo introduces en una emboscada, por ejemplo, los otros personajes deberían procurar protegerlo. Siempre debería llevar consigo un arma blanca pequeña –cuchillo o daga– pero seguirá siendo el más débil del grupo y, por tanto, hacia donde focalizarán el ataque.

No olvides que, al crear tu novela y a los enemigos de tus personajes, tienes que pensar como si fueras ellos y no ponérselo demasiado fácil a tus protagonistas. Por muchos que estés escribiendo fantasía, debes ser verosímil.

Su equipo: qué debe llevar encima

Empecemos por la armadura. Si le echas un vistazo a la entrada sobre ellas, nos encontramos con muchos tipos pero es fácil adivinar cual llevará tu arquero o tu ballestero. Una armadura ligera. ¿Por qué? Una armadura pesada le estorbará y hará que se canse demasiado deprisa, además, si necesita huir o mover su posición, necesita la agilidad que sólo le otorga la armadura ligera. Es más, siendo su lugar prototípico el de la retaguarda, tan sólo tendrá que protegerse de los proyectiles del bando contrario.

De armamento, llevará su arco y los proyectiles óptimos para él. Ten muy en cuenta también que ni las flechas ni los virotes son infinitos. Las flechas son fáciles de construir en un momento de necesidad, si se tienen puntas suficientes, pero los virotes es un caso aparte. Recuerda ser siempre verosímil para causar una sensación de realidad para tu lector.

Por último, creo que sería necesario que todo luchador a distancia posea un arma blanca para defenderse en el caso de encontrarse en un aprieto. Un cuchillo o una espada corta podría servir para defenderse de un ataque directo.

4. Mitos y leyendas sobre arqueros

De todo podemos sacar inspiración para escribir, pero es que en referencia a arqueros tenemos una larga lista de mitos o criaturas fantásticas.

Por ejemplo, poseemos el gran mito de las amazonas. Un pueblo compuesto únicamente por mujeres, cuentan las leyendas que hijas del mismísimo Ares y, por tanto, grandes guerreras. Eran conocidas por su dominio con el arco y la lanza, pero especialmente interesantes porque se trató de una sociedad compuesta únicamente por mujeres: se reproducían con extranjeros y abandonaban o mataban a sus hijos varones. ¡arquera elfa como describir batallas escribir una novela armando guerraAnda que no da juego un mito así!

Siguiendo con la mitología griega, tenemos todos los mitos relacionados con Artemisa, diosa de la caza y que lleva siempre consigo un arco. Puedes jugar, también, con el grupo de ninfas que siempre le acompañan.

Por último, tengo que destacar, casi obligatoriamente, la figura de los elfos y su relación prototípica con los arcos. Sin embargo, en este caso, te animo a romper con este cliché. Juega con él si quieres, pero intenta ser más original y no traer, de nuevo, las mismas razas a tu mundo con exactamente las mismas características.

No te quedes sólo con esto, recuerda que en nuestro mundo existen mil culturas, y mitos relacionados con arqueros hay millones. Busca inspiración y deja que tu mente vuele.

-&-

Y eso es todo por hoy. Espero que te haya servido para entender mejor estas dos armas tan típicas y que puedas dotar de verosimilitud tus escritos.

Cuéntame, ¿posee tu novela algún arquero?

¿Has jugado con alguno de estos mitos?

Como siempre, te recuerdo que puedes suscribirte a mi newsletter, donde cada dos semanas resumiré mis entradas y podrás acceder a material que diseñe especialmente para vosotros ^^

¡Y nunca dejes de escribir!

4 Comentarios

  1. Genial artículo, como siempre. Las flechas y los virotes, como bien señalas, desde una posición adecuada pueden hacer mucho daño al enemigo, más si cabe en caso de recubrirse sus puntas con veneno, al no tener que impactar en un punto vital para matar, o fuego, con lo que pueden llegar incluso a arrasar edificios y campamentos.

  2. Buenos días

    Buena entrada. Respondiendo a tus preguntas, y empezando con la segunda, nunca he usado mitos del estilo de pueblos que se caracterizan por tener arqueros excelentes. Solo una vez, en algo que escribí hace muchos años, describí un pueblo cuya arma favorita era o el arco o la ballesta (ya no me acuerdo).

    En la novela con la que estoy ahora, el protagonista sabe usar la ballesta. Ha recibido entrenamiento militar desde niño y aunque está más especializado en combatir con escudo redondo y hacha, tiene cierto entrenamiento con muchas otras armas, entre ella, la ballesta.

    La protagonista sabe tirar con arco. Concretamente, con uno que tiene poca potencia. Es difícil decir qué potencia, pues ni ella misma lo sabe en términos modernos, pero sería uno de unas 30 libras, que son los de principiantes hoy en día. No es buena arquera. Cuando se llevaba bien con sus padres, el padre le consiguió un arco para cazar y para que no estuviera indefensa cuando paseaba por el campo (hoy diríamos que le gusta el senderismo). De vez en cuando caza algo, pero como no suele pasar hambre, tampoco le ha puesto mucho empeño.

    En algo que escribí hace muchos años, tenía a un personaje, al que le tengo cariño, que era una campesina muda (temporalmente). La acoge un guerrero errante, huido de su país, que la entrenó para que no le supusiera una carga. Lo fue hasta que un día el guerrero descubrió que tenía una puntería excelente tirando con ballesta. En el caso de esta campesina, vivía en una familia muy pobre, tenía muchos hermanos y el día que la puntería le fallaba, pasaban hambre. Así que tuvo que aprender a tirar muy bien. Era un mundo muy convulso, y el hecho de que hubiera campesinos con ballestas se explicaba porque era material de guerra abandonado en una de muchas batallas.

    Como ves, aunque nunca son un elemento indispensable, sí que aparecen mucho arcos y ballestas en lo que escribo.

    Un saludo.

    Juan.

  3. Sí, quieras o no, los arcos y ballestas terminan siempre apareciendo.

    Me gusta la explicación de porque la campesina (temporalmente) muda tiene buena puntería, le da un sentido lógico y, al mismo tiempo, un toque dramático.

    Yo, personalmente, aún no he creado una historia con una raza prototípicamente de un arma en concreto -sea cual sea- porque me resulta demasiado inverosímil; pero sí que tengo en mente una historia cuya protagonista sería una excelente arquera. Por eso el tema me interesa, porque ese personaje lleva rondándome por la cabeza mucho tiempo.

    Un abrazo!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here